jueves

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Tuvo un sueño en el que la mantita roja cubría todo. Las montañas, las casas, las calles. Llegaba hasta sus pies llenos de hielo y neblina, y se acercaba peligrosamente hasta el borde. Una música roja llegaba hasta ciertos otros lugares, la mantita roja no podía irse sin dejar un mundo atrás. La sobreespera recuerda un cierto día en que la mantita no estaba y no había nada para proteger. ¿qué será de las montañas del sol de las nubes y las casas y los pies y los pequeños susurros que se esconden bajo la mantita? No se irán, ciertamente.

1 comentario:

ukiukiuki dijo...

en los sueños se pueden ir las casitas, mansiones, aviones, i las avionetas, todas juntitas revueltas en esa mantita de color no tan traquilo.
q sera de pensar, me olvido lo q piensas, pq en realidad fue solo la apariencia lo q me dejo en medio de nada. asi, medio borrado, lleno de manchas i borracho dentro de un papel