martes

Extracto del mismo aparato que me aprieta los dientes cuando tomo lo que gusto.

Aplicando el criterio de los mas, acumulando antecedentes que se pudren a lo largo de mi historia, acaricio el sexo –ambos- de la bestia que come de mi boca. Casi todas las noches nos entregamos a sus juegos. Debe ser por algo, debe decir alguna cosa, aunque nos cuesta entregarnos a entregar. Nos cuesta caro el precio. Terminamos imposibles de manejar.

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