El animal que contó todas las historias nos anticipó todo esto. Lo describió como “hastíos de imposibilidad de hacer algo”. Solo ese animal confía aún en nosotros.
Del suelo brota
Una maleza roja
Llueven cabezas rotas
Y Por el río corren
Los desperdicios de los vivos.
Del suelo brota
Una maleza roja
Llueven cabezas rotas
Y Por el río corren
Los desperdicios de los vivos.
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