domingo

Soñé que estábamos en un bar y Macedonio se nos acercaba a cantarnos una de esas rancheras o baladas. Nos la dedicaba primero y procedía. A los tres compases se le rompía una cuerda. Cambiaba de canción, no importa decía. Seguía cantando y se le rompía la segunda. Cambiaba la canción hasta que la tercera se rompía. Nos miraba preocupado. Lo siguió intentando hasta que las tres siguientes estaban rotas. Con lágrimas en los ojos llenos de compasión y pena me pasa la guitarra hilachenta y me dice " ahora tienes que cantar tú". Se aleja y cuando busco tu cara tampoco estaba.
Entonces entro a la nebulosa, llena de miedo.

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