Estos no son buenos días para caminar por la autopista. el sol ilumina apenas y los pájaros son recelosos. En la autopista, los pájaros son importantes, tanto como los zapatos. Pensándolo bien, caminar no es muy necesario, al final te mueves igual, junto a la autopista cuando camina, junto a los animales cuando caminan, junto a los campos cuando caminan junto a los cercos y los animales muertos son simpáticos, y el rio se ríe. en algún momento todo camina en la autopista, y aunque no lo quieras te mueves, nos movemos.
Siento que nunca he estado en una verdadera carretera, aveces lo pienso. Es probable que no conozca ni de vista una autopista.
En días así, días, tardes y noches que no son buenas para estar en la autopista, pienso mucho en la carretera, en el gran viaje por la ruta real, un viaje que transforme en certidumbre todas las caminatas inútiles en las que me he roto los pies sobre rutas falsas, recorrer la autopista donde nazcan los caminos resguardados por animales muertos, y el sol me queme los ojos, donde el delirio y el abandono deje de ser ensoñación.
Faro en la copa del arbol.
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