miércoles

mas bien la noche era como un trozo de carne muerta, la entraña de algún animal baboso. entró por las ventanas y se nos pegó al rostro, era algo asi como una gran sangijuela. me dijiste que escondías un monstruo para mí y que no me lo querías mostrar, que no podría convivir con él. en ese momento la noche fue una gotera de agua podrida. dije que me llevo bien con los monstruos, que solemos tener una simpatía sospechosa. justo ahí se te deformó el rostro. tus ojos se confundieron con el hedor de la casa, tu cara se transformó en una vícera. comenzaron los nombres, las drogas, las putas, la poesía, las noches y los días provenientes del mismo cádaver de donde salió esta noche, nuestra noche, la noche y la muerte de un animal sucio y perdido.

No hay comentarios.: