Una flor es un lunar inmenso
en la lengua tibia
que es el corazón.
Un vaso largo muerde el labio
del que no habla
y besa un vaso sin agua.
Las pastillitas se deshacen
debajo de la lengua tibia
que es una flor, un lunar inmenso y una luz sin sol que el corazón manda.
Si en mis manos estuviera la decisión
te sacaría el corazón primero
la lengua después.
Abriría mi boca sin lengua.
Abriría mi torso-
el alma es una cuerda muy fina
que se ha roto
y está amarrada apenas de nuevo al cuerpo.
Un abrazo no es un regalo sino una sentencia.
Las horas húmedas de este anochecer tuerto, el velorio de un ausente.
El siempre y el nunca encrucijados en la eternidadpalabra del rezo sin esperanza.
viernes
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