ha pasado mucho tiempo, y mientras recuerdo, cuento pocos momentos en que la realidad sea un viento que ruge, aunque el frío traspase mis huesos permanentemente.
nadie se encuentra, ¿y por qué?, no sé. tengo facilidades para encontrar razones que me salven del mundo, pero soy incapaz de referir el hermetismo de la situación.
ha pasado mucho tiempo y me he acostumbrado a hablar en sueños. las palabras que circulan y llenan mis noches aveces son tenebrosas; justo en medio de la canción que tararea la cría de la Esperanza, me yergo como un moai y descreo de cualquier cosa. acá no pasa nada, en la medida en que todo es cualquier cosa.
ha pasado mucho tiempo y vivimos refugiados, revoltosos y revolcados sobre el barro viciado. nos aburre movernos, somos felices quietos. mas tarde nos arrepentimos y una vez mas buscando lo mismo de toda la vida. me reprocho no reprochar, pues los días me reprochan todo lo reprochable.
un gemido toca la puerta. esta vez el dolor es ajeno.
lunes
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario