jueves

Cuatro cosas

Lo primero

Me acuerdo de cuando llegaron las moscas en año nuevo. Hacía calor, y la sangre en mis oídos palpitaba ruidosa. El resto de los niños pálidos en el pasto conversaban nerviosos. Alguien dice "hay muchas moscas". Había un kuchen en el horno de piedra. Las moscas muy cerca en el techo de madera. La luz amarilla que salía de la cocina, el sonido de las gavetas cerrándose para esconder la comida. La casa estaba oscura. En ese momento lo tomé como un presagio. Y el insecticida quemaba la piel y los ojos.

Lo segundo

Me pasa seguido que siento en el vientre una especie de extensión sobre lo que deseo y vendrá. No son cosas concretas, sino sobre los deseos que desconozco. Esta extensión que a veces tira del vientre me recuerda constantemente a una otra persona. No sé qué implicaciones tiene eso. Es, supongo, de influjo romanticista. Nada que pueda decirse por no ser concreto.

Lo tercero

Bien es cierto que tener vidas superpuestas una de la otra involucra una serie de extensiones en el significado de la palabra PASADO. Pero bien que nos podemos manejar con los sueños. No es dramatismo ( o lo es en su faceta melosa) sino la más santa verdad...una intuición.

Lo cuarto

A veces suceden otras cosas, pequeños eventos que hacen dejarte de rascar la guata. Pero hasta el momento ningún olvido es definitivo. Algunos dirán que es cosa de tiempo a que la extensión se calme. Nosotros no creemos en el tiempo.

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