lunes

La ventanita

Ella tiene una ventana muy chica. La ventanita. La miro cada vez que compro cigarrillos. Una vez al día. No fumo tanto, solo que compro cajetillas de a diez para verla todos los días. La ventanita está vacía. La ventanita está llorosa. La ventanita está ciega.
Sé que no sabe. Y sé que sabe. Sé que solo fuma cigarrillos corrientes. Que los tira prendidos por la ventanita para ver caer ese puntito rojo.
Supe que su nombre es Claudia Cri o Kri. Eso habrá que averiguarlo.

viernes

Alberto Tardío

Cuando recibí tu mensaje me saltó el corazón,Claudia-le dije dos veces, tres veces.

Silencio en la corte.

Alberto Tardío-indicó Claudia.

Supe que renunciar a mi vida en la patagonia había sido un error. Alberto Tardío me había llamado. Alberto Tardío me llamo ahora.

sábado

Claudia Cri

Déjalo ahí no más-Claudia dijo de manera bastante sincera.
Pensé que era importante. No habría venido a esta hora si hubiese sabido que lo tenía que dejar ahí no más. - esto era cierto.
No, es que antes era más importante. Ahora no podría explicarte por qué-.
Aparto una silla del montón. Claudia me mira con ojos extraños, como si fuese un hombre el que está en su casa a estas horas.
Oye- despierta de sus uñas rotas-tu crees que soy linda?
Sí...eres bonita. Tienes el pelo así (hago una ola con mi mano) y la boca bien hecha, tu cara es simétrica. Tus manos son lindas. Por?
No,por nada- cuando la miro parece decirme no, por nada.
Pienso que es hora de dejar que Claudia Cri continúe en su limbo. Su espacio de caja vacía que vigila las mañanas.
Me voy-digo. Me hace un gesto desde medio sillón. Dios bendiga a Claudia Cri.
calma, no obstante. dulce amor mío, frenético olvidado, dónde estás. amor mío, mi delirio, mi altar. muero por ti. te amo. aun con estas palabras horribles que se me dicen y mi cara de loca, te busco, te amo, te llamo. memoria viuda, luto en mi recuerdo. castigo maravilloso en mitad de la noche desnuda. no te llamo, no te pido. me doy, te soy. tú no me tomas, no me necesitas, no hay ganas de mí en tu mirada. te veo, te creo, te recreo, mi solo amor, mi idiotez, mi desamparo. qué me hiciste para que yo me enrostre este amor estúpido. piedad por ti. cuando te vea lloraré, recordando lo que tuviste que padecer en mi memoria.

martes



rechiflado en mi tristeza te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida parea solo una buena mujer
tu presencia de bacana puso calor en mi nido
fuiste buena consecuente y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie como no podrás querer

se dio el juego de remanye cuando vos pobre percanta
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión
hoy sos toda una bacana la vida te ríe y canta
los morlacos del otario los tirás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón

hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones
te engrupieron los otarios las amigas y el gavión
la milonga entre magnates con sus locas tentaciones
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones
se te ha entrado muy adentro en tu pobre corazón

nada debo agradecerte mano a mano hemos quedado
no me importa lo que has hecho lo que hacés ni lo que harás
los favores recibidos creo habértelos pagado
y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado
en la cuenta del otario que tenés se la cargás

mientras tanto que tus triunfos pobres triunfos pasajeros
sean una larga fila de riquezas y placer
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos
que te abrás en las paradas con cafishos milongueros
y que digan los muchachos es una buena mujer
y mañana cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en tu pobre corazón
si precisás una ayuda si te hace falta un consejo
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión
dónde acercarse
cosa amorfa
si eres
estando en ningún lado
tomas cuerpo
y no es tu cuerpo
ni mío de nadie
si no eres nada
te ríes
cortas manos
y apenas te miro
soy yo otra vez
perdido gracias a ti
por mi