jueves




Trescientas toneladas de peces en la bahía
muertos y negros
esparcen la peste por la línea de la costa
un trazo grueso y de poco cuidado que nos gusta llamar muerte
Basta un abrazo o un bostezo
poca imaginación tiene digamos
cuando se trata de eliminar gente en puñados
Así y todo
ordenamos por horas y fechas
estaciones que parecen infinitas
en caso de tener más años de los que pensamos
lugares, viajes y personas
deseos que desconocemos deseosquedesco
poemas poemas escritura fotos
películas
conversaciones de poca mucha y mediana importancia
días días días años
años años

hijos!

sábado

Story

Si te cuento mi storyline
y tú me cuentas la tuya
prometes no mirarme las piernas
de abajo a arriba
ni de arriba a abajo?

martes

A veces pienso que estoy loca
de ver tanta foto de gente que no conozco
podría pasar tardes enteras
con la tele encendida
podría escuchar música mientras navego
hacer zapping y tocar guitarra por meses
podría no hablar nunca más con nadie
excepto por msn
podría, puedo, lo hago
el único contacto humano que tengo
son mis perros
los únicos cuerpos que me tocan
son extraños
Tomar té el resto de mi vida
ignorar que las cosas han cambiado
podría estar días enteros escribiendo
por escribir
palabras encadenadas a una carne podrida
del aburrimiento y la humedad
podría escalar siempre arriba en los sueños
ver la lengua y sumergirme
puedo, podría, lo hago
apretar los dientes esperando que mañana pase
que pasado pase
que la semana y los meses pasen
esperando mandíbula muerte
un accidente un incendio
un bala loca
un asalto de arma blanca
un enfrentamiento político en el que
por supuesto
no tendría nada que ver
lo hago, podría, puedo
Y no ver nunca más a los ojos a nadie
temerle a cualquier objeto desconocido
no ocupar espejos, ni fotos, ni nada de todo esto
eso no lo hago
quizás podría
quizás puedo.

jueves

nada

El agua la rodeaba. Escuchaba pequeños estallidos dentro de los huesos. Había un eco en todas partes que la sostenía. La vida es una cosa bastante solitaria, pensé mientras la miraba sumergirse. Más vale irse acostumbrando.

miércoles

CANCIÓN DE LA MUJER



1. De noche junto al río en el oscuro corazón de los arbustos
a veces vuelvo a ver su rostro, el de la mujer que amé: mi
mujer, que murió.

2. Hace ya muchos años, y a ratos ya no sé nada de ella, la
que antes lo fue todo, pero todo se marchita.

3. Y ella era en mí como un pequeño enebro en las estepas de
Mongolia, cóncavas, con el cielo amarillo pálido y de gran tristeza.

4. Vivíamos en una cabaña negra junto al río, Los mosquitos
solían perforar su blanco cuerpo, y yo leía el periódico
siete veces o decía: tu pelo tiene un color sucio. O: no tienes corazón.

5. Pero un día, cuando estaba yo lavando mi camisa en la
cabaña, ella se acercó a la puerta y me miró y quería salir.

6. Y quien le había pegado hasta cansarse, dijo: ángel mío.

7. Y quien le había dicho te quiero la condujo fuera y
riendo miró al aire y alabó el buen tiempo y le dio la mano.

8. Como ya estaban afuera, al aire libre, y la cabaña estaba
desierta, cerró la puerta y se sentó tras el periódico.

9. Desde entonces no la he vuelto a ver, y de ella sólo quedó
el gritito que dio cuando por la mañana volvió a la puerta que
ya estaba cerrada.

10. Ahora la cabaña se ha podrido y mi pecho está relleno de
papel de periódico y por las noches tumbado junto al río en
el oscuro corazón de los arbustos me acuerdo de ella.

11. El viento lleva olor a hierba en el pelo y el agua grita sin
fin pidiendo calma a Dios, y en mi lengua tengo un sabor amargo.


B. Brecht
Momento sutil en que , a decir verdad , no soy ni sujeto ni objeto , sino más bien un sujeto que se siente devenir objeto : vivo entonces una microexperiencia de la muerte (del paréntesis) : me convierto verdaderamente en espectro"

el R.Barthes