viernes

Hacemos equilibrio en un balde vacío
el agua llega hasta los pies
mientras los zapatos vuelan hasta la orilla
intentamos
no meter los calcetines en el barro o meterlos
hasta hacerlos tierra, no sabemos
lejos bien lejos el mar desaparece en un pequeño rincón entre dos dedos
y acá no tenemos a nadie
ni un poquito de futuro
ni una taza de té ni cerveza
De vez en cuando jugamos a casarnos
o hacemos tortas en el borde del agua
recolectamos palitos y buscamos personas como desesperados
para cantar un cumpleaños feliz
Entonces se rompen tus lentes y tú no ves nada
a lo que decido explorar de cerca
la ciencia del vidrio y otros objetos
afilados que se acumulan
en la casa de mis abuelos.
También inventamos una pintura efectiva e impermeable
tres razas de perros
y una manera de decir te quiero en ningún idioma
y sin ocupar los ojos
Cuando estamos cansados nos drogamos un poco más,
un poquito más hasta que no importa
estar despiertos o dormidos.
Y cuando con vértigo me veo encima del techo pensando pensando en
una ciudad que no termina
la ciudad de las pirámides y las iglesias
de todas las cosas que nunca tendremos
cuando en todas partes hay niños gritando o llorando o comiendo
Y allá abajo varias especies de árboles se acuestan y duermen
bajo el silbido de los huracanes de nuestra música.

martes

las migas que indicaban el regreso
me las comí de pura hambre
ahora aunque satisfecha
estoy perdida
han pasado meses
y todavía no puedo decir
de qué lado sale el sol