martes

algún día me susurraste al oído un tangito.

PAISAJE CON DOS TUMBAS Y UN PERRO ASIRIO

Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.
Las tres ninfas del cáncer han estado bailando,
hijo mío.
Trajeron unas montañas de lacre rojo
y unas sábanas duras donde estaba el cáncer dormido.
El caballo tenía un ojo en el cuello
y la luna estaba en un cielo tan frío
que tuvo que desgarrarse su monte de Venus
y ahogar en sangre y ceniza los cementerios antiguos.

Amigo,
despierta, que los montes todavía no respiran
y las hierbas de mí corazón están en otro sitio.
No importa que estés lleno de agua de mar.
Yo amé mucho tiempo a un niño
que tenía una plumilla en la lengua
y vivimos cien años dentro de un cuchillo.
Despierta. Calla. Escucha. Incorpórate un poco.
El aullido
es una larga lengua morada que deja
hormigas de espanto y licor de lirios.
Ya vienen hacia la roca. ¡No alargues tus raíces!
Se acerca. Gime. No solloces en sueños, amigo.

¡Amigo!
Levántate para que oigas aullar
al perro asirio.


Federico García Lorca, 1929-1930

si hablo de la vida miento.
miento sobre la mentira, la vida y el habla.
hablando miento vida.

un verbo partido en tres o cuatro,
un ojo en pasado, el otro soy yo, y un poquito del futuro;
veintisiete sogas son mi universo.

lunes

y llegó el fin. ¿qué te pasó? ahora me apareciste como un esquema monumental, que incluso me hago mil cuadraditos -como podría ser círculos, puntos y hasta un espiral-.

¿podré diluir mi hecho en el ruido permanente?
no enfermarse nunca perder todas las batallas
Fumar con los ojos entornados y recitar bardos provenzales
en el solitario ir y venir de las fronteras
Esto puede ser la derrota pero tambien el mar
y las tabernas El signo que equilibra
tu inmadurez premeditada y las alegorías
Ser uno y debil y moverse.

roberto bolaño.
GRANDILOCUENTE

hacer sonar una trompeta
y en ello perder la vida.
que mi alma me abandone
abrazada al viento y al canto
y que impaciente despues de un viaje extenso
salga del metal hecha fuego
y me consuma de golpe.